El monumento a la especie de rebelión constante

E14508461_10154163882578773_1460071635_nl jueves pasado fue un día especial, un veintinueve de septiembre como ningún otro en el que tuve el gusto de presenciar la develación de la más reciente obra escultórica de Walter Peter, un artista y maestro, a quien admiro y tengo el gusto de llamar mi amigo.

Faltaban veinte minutos para las seis de la tarde y los dorados rayos del crepúsculo bañaban las alas brillantes y descubiertas de “La Musa de la Innovación” a la que todos los presentes ansiábamos poder apreciar.

giphyFinalmente la manta cayó al suelo y no pude más que pensar que La Musa de la Innovación es una exaltación de esa especie única entre los seres vivos que se encuentra en constante rebelión frente a las fuerzas de la naturaleza: el hombre con propósito. Entiéndase esa rebelión no como un capricho del hombre o como una negativa de este a aceptar las leyes de la naturaleza, sino por el contrario, como una acción triunfal del hombre, una que consiste en entender esas leyes utilizando su mente y de aprovechar ese conocimiento obtenido para moldear el mundo a su medida, a su imagen y semejanza, transformando, innovando y creando.

Walter, citando a Nikola Tesla,  mencionó que la musa es una alegoría al hecho que el “desarrollo del hombre depende fundamentalmente de la invención, es el producto más importante de su cerebro creativo; su objetivo final es el dominio completo de la mente sobre el mundo material y el aprovechamiento de las fuerzas de la naturaleza a favor de las necesidades humanas”. El fuerte viento que soplaba en dirección contraria al horizonte en el que la musa tenía puesta su mirada y hacia el que “volaba”, acentuó aún más esa metáfora genialmente lograda en la escultura, a tal punto que se “enchinaba” la piel.

No hacen falta explicaciones para entender lo que la obra busca transmitir pero aparte de lo que con anterioridad mencioné, Walter expresó en su discurso que la musa simboliza el poder creativo, un poder que ejerce una mente libre para definir sus metas, así como la grandeza, la aspiración y la altivez. Una de sus alas simboliza la libertad y la felicidad logradas por la innovación tecnológica derivada del uso de los procesos mecánicos, la otra ala representa la innovación constante.

Pero la musa no es solo eso, su estructura sólida y firme, sus rasgos severos, su mirada soberbia, y la transición que se puede apreciar en sus alas de engranajes y cadenas a procesadores y partes de computadoras, me hacen reflexionar también sobre como es que la historia del hombre civilizado es la historia no solo de la rebelión (como ya expresé), sino de la revolución. La primera gran revolución de la especie humana fue la Revolución Neolítica, esa en la que por primera vez en la historia el hombre descubrió las leyes de la naturaleza que le permitieron someterla, domesticando animales, cultivando la tierra y, en consecuencia, sedentarizándose.

Pasaron miles de años para que se diera la siguiente gran revolución, las causas de ese estancamiento fueron múltiples, entre las que se encuentran largos períodos en los que los hombres de mente fueron perseguidos sistemáticamente y quemados en la hoguera por individuos que pregonaban una filosofía mística, irracional y colectivista. Con el paso del tiempo el clima de ideas fue cambiando y fue el período de la Ilustración escocesa y el predominio de las ideas humanistas de la libertad y la razón, el que permitió que se desencadenara la revolución más grade de la historia de la humanidad, la Revolución Industrial. Fue a partir de esta gran revolución que la calidad de vida de la especie humana empezó a mejorar exponencialmente, a tal punto que el proceso de revolución no se ha detenido desde su inicio a mediados del siglo XVIII y nos hemos habituado a que ese proceso sea constante, no hace falta otra revolución, vivimos en ella.

Esa revolución constante desde los engranajes de la máquina de vapor hasta los procesadores electrónicos y todo lo que está por venir, es la que le permite a la musa volar y levantarse enérgicamente desde el suelo, dejando claro de manera rotunda que si el hombre es dejado en libertad para utilizar su mente y aprovechar el producto de su esfuerzo, la vida en la Tierra cada vez será mejor.

Ludwig von Mises, un campeón en la defensa de la libertad que hubiera cumplido 135 años el día en que se develó la musa, describía así uno de los axiomas que explican la acción humana: “El incentivo que empuja a un hombre a actuar, es un cierto malestar por algo”. Es ese estado de insatisfacción el que motiva al hombre a alcanzar sus valores para ser feliz y la posibilidad de hacerlo se pone de manifiesto en La Musa de la Innovación. Ha sido el constante actuar del homo economicus el que ha permitido, parafraseando a Mises, que el lujo de hoy sea la necesidad del mañana, la innovación constante y el progreso en los estándares de vida se ha dado porque el lujo estimula el consumo y a la industria a inventar e introducir nuevos productos.

Termino esta nota con una reflexión sobre el arte y el artista.

Fue hace treinta milenios aproximadamente cuando miembros de la especie de rebelión constante realizaron sus primeros gravados de mamuts en las paredes de las cuevas. El jueves, miles de años después, presencié la develación de La Musa de la Innovación. Ambas, el mamut de la cueva y la musa, son recreaciones selectivas de la realidad, que a pesar de estar a “kilómetros” en su nivel de perfección, complejidad y belleza, son una expresión de la necesidad del hombre de hacer o apreciar el arte. El arte que es una manifestación de la etapa más avanzada de la evolución de la mente del hombre, una que demuestra el enorme poder cognitivo del pensamiento conceptual en la capacidad de encarnar nuestras abstracciones.

14520471_10208959327115036_4083921670646459040_n-1Por otro lado, Walter como individuo y como artista, es una demostración más de la rebeldía constante presente en el carácter del hombre con propósito. Es un rebelde en el mundo del “arte moderno” en el que lo que muchos consideran arte no solo carece de calidad estética sino también de sentido, en el que los temas populares ya no son trascendentes sino mera porquería apreciada por quienes poseen un sentido de vida vacío, por quienes practican una filosofía nihilista o por quienes en su deseo de sentirse intelectuales prostituyen el concepto de arte y frecuentan galerías en las que lienzos llenos de manchas que en nada se distinguen del suelo de un taller mecánico percudido por el aceite, son expuestos y valorados en millones de dólares.

En fin, Walter y su arte heroico me recuerdan la escena final de la novela Himno de Ayn Rand cuando escribe:

         A través de las tinieblas, a través de toda la vergüenza de los hombres, el espíritu del hombre permanecerá vivo sobre la tierra. Puede dormir, pero despertará. Puede tener cadenas, pero las romperá.

Y el hombre avanzará.

El Hombre, no los hombres.

 

 

*Las fotografías son de autoría de Juan Carlos Menéndez.
**El presente artículo se publicó originalmente en Lucidez Heterogénea el 1 de octubre de 2016.

Que la mano invisible dicte el veredicto

El presente artículo fue publicado el 30 de julio de 2016 en República.Gt.
13625383_263992370645082_956274167297078031_nUn monopolio artificial es una concesión otorgada por el gobierno a una entidad para que esta tenga el privilegio de ser la única en el mercado en ofertar un producto o servicio. La inmoralidad de los monopolios legales reside en que se le concede a un oferente el privilegio de no tener competencia pues esta ha sido anulada por la vía de la ley y la fuerza, limitando la acción voluntaria de cada individuo.

Sin competencia, quienes tienen un monopolio legal responden a una serie de incentivos que están alineados de tal forma que no deben trabajar por ofrecer un servicio de mejor calidad, a un precio competitivo que se logra al hacer los procesos productivos más eficientes.

Los monopolios legales son perversos, pero son aún peores cuando son públicos, pues ofrecen el bien o servicio sin arriesgar nada, utilizando dinero que ha sido tomado por vía de la fuerza. No hay evidencia empírica más adecuada para ejemplificar el fracaso de los monopolios que el que posee el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social. Basta con que leamos las noticias o que hablemos con un par de afiliados para que nos enteremos del servicio de pena que presta esta entidad.

La solución para que esta situación cambie no está en hacer constantes rotaciones en la junta directiva del IGSS, tampoco en aprobar reglamentos internos anticorrupción y mucho menos en sentarnos a esperar a que los trabajadores y empresarios -a los que les cuesta ganarse lo que tienen- sigan depositando en ese barrilito sin fondo el dinero para su seguro de asistencia médica y de jubilación.

La solución está en ponerle competencia al IGSS.

Si los empleadores y trabajadores van a ser forzados a pagar por su seguro de asistencia médica y de jubilación, por lo menos debe dárseles la legítima libertad de elegir con quien quieren contratarlo.

“Están destruyendo la conquista social de Arévalo” dirán algunos, “esto solo busca beneficiar a quienes prestan servicios de pensiones y de asistencia médica” reclamarán otros, y no estarán sino muy lejos de la verdad. A quienes busca beneficiar esta solución es a las personas productivas a las que el IGSS les cuesta demasiado y les ofrece muy poco pues además del precario servicio, la rentabilidad de las cotizaciones desembolsadas a lo largo de toda una vida laboral es lamentable, incrementando notablemente el costo de oportunidad que significa ser parte -por la fuerza- del sistema público de pensiones.

Los beneficios de esta desmonopolización serían cuantiosos. Por un lado, a la usanza del exitoso programa chileno de Administradoras de Fondos de Pensiones implementado por Jose Piñera, se le permitiría a cada trabajador escoger la entidad privada en la que capitalizarán sus ahorros así como su modalidad de pensión, teniendo como consecuencia un aumento en las tasas de ahorro de nuestro país.

Asimismo, la libre competencia elevaría el nivel de la asistencia médica pues quienes presten el servicio tendrán los incentivos para que este sea uno eficiente y de calidad debido a que el capital que está en riesgo sería el propio, y buscarán prestarlo a precios incluso hasta más accesibles que los que actualmente dispone deliberadamente el IGSS.

Atrevámonos a cuestionar el status quo pues si ese monopolio estatal legado por Juan José Arévalo es tan bueno, ¿por qué el miedo a las entidades privadas que también podrían administrar fondos de jubilación y de asistencia médica? Pongámosle competencia al IGSS, quitémosle de las manos a los políticos la seguridad de la jubilación de los trabajadores y dejemos que sea la “mano invisible” la que decida quién es el mejor.

Fabricantes de miseria (I)

El presente artículo fue publicado el 16 de julio de 2016 en República.GT

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Por si usted aún no se ha enterado, uno de lo tantos grupos fabricantes de miseria (en esta ocasión congresistas del bloque Convergencia), presentaron la iniciativa de Ley de Moratoria Minera e Hidroeléctrica en la cual se propone la suspensión durante cinco años de la emisión de licencias hidroeléctricas, y de exploración y explotación minera para que sea el voto popular por medio de referendos el que decida si estos proyectos de inversión se quedan o se van.

Veamos pues cuales son las implicaciones de esta legislación de índole socialista que solo puede tener su origen en una mentalidad perversa y llena de envidia, o en el “mejor” de los casos, en el analfabetismo económico que lleva a muchos a actuar y proponer basándose únicamente en sus buenas intenciones.

La legitimidad de una inversión no se mide por la cantidad de personas que están de acuerdo con que esta se realice, es inmoral pretender que es el clamor popular el que debe decidir cuales son los fines para los cuales un individuo puede o no utilizar su dinero. Por el contrario, los únicos dos parámetros para juzgar la legitimidad de una inversión son: la productividad (y no los privilegios) como el origen de la riqueza invertida, y la realización de las actividades de inversión dentro de la esfera de los propios derechos individuales, es decir, sin lesionar los derechos de terceros.

Imagino yo que a los diputados de Convergencia les interesa, como a muchos entre los que me incluyo, lograr que Guatemala salga de ese estado de pobreza generalizada. Pero para la pobreza solo hay una solución: más inversión. Es únicamente a través de la generación de riqueza que los individuos salen de la pobreza pero para que se genere esa riqueza se necesita de personas dispuestas a invertir su dinero.

Una inversión es más atractiva entre menores son los riesgos que se corren al invertir. Sin embargo, este tipo de legislación colectivista es la materialización de ese constante rechazo a la inversión que existe en nuestro país que representa un riesgo más al que un empresario debería sobreponerse. Es precisamente esta una de las razones principales por las que a pesar de la abundante cantidad de recursos que hay en Guatemala, una gran parte de la población sigue viviendo en la pobreza.

“Es que los proyectos hidroeléctricos y la minería dejan muy poco al país”, es el slogan que los grupos de izquierda se han dedicado ha repetir. Esto no es ni por cerca cierto y si así lo fuera, ¿exactamente qué deberían dejar si son ellos quienes han arriesgado su propio capital sin la certeza de que su empresa tendrá éxito en el largo plazo y en el proceso han beneficiado a todos a su alrededor?

Los beneficios de la inversión realizada por las empresas mineras e hidroeléctricas son cuantiosos. A grandes rasgos, representan la creación de muchas plazas de empleo en lugares en los que quizá antes las personas vivían a base de agricultura de subsistencia, además del elemento accesorio que representa la creación de necesidades nuevas que han de ser suplidas y en el caso de la generación de energía hidroeléctrica, el abaratamiento general de la oferta de energía eléctrica que será mayor en la medida en que el potencial de la abundante hidrografía de Guatemala se aproveche.

En mi próxima entrada ahondaré con mayor profundidad en soluciones alternas a estas que proponen los fabricantes de miseria, alejadas del colectivismo y estatismo, basadas en la propiedad privada del subsuelo y derechos reales de aprovechamiento sobre el agua, para los conflictos suscitados por la realización de estas actividades tan provechosas para el bienestar de muchos guatemaltecos.

Las armas no son responsables

El presente artículo fue publicado el 18 de junio de 2016 en República.GT

fieldHace una semana ocurrió un hecho deleznable. Una vez más, otro islamita antisocial, presuntamente homosexual, asesinó a más de 49 personas en un bar en Orlando ubicado en un área en donde la portación de armas está prohibida por mandato gubernamental.

Las manifestaciones de rechazo a esta masacre y a quien la perpetúo fueron inmediatas. Pero también lo fueron las discusiones que surgieron otra vez alrededor del tema de la portación de armas. Habrá quienes piensen que esta es una discusión muy alejada de nuestra realidad pues en Guatemala ese no es un tema que “esté sobre la mesa”. Sin embargo, es necesario que recordemos las declaraciones vertidas hace un año por el ahora ex-ministro de Gobernación Mauricio López Bonilla: “Se deben sacar todas las armas del escenario para detener la violencia. El eje principal para terminar con la delincuencia es DESPISTOLIZAR a los guatemalteco”. 

Entonces, ¿es realmente justa y efectiva la prohibición de las armas?

En una carta a John Madison, Thomas Jefferson escribió (citando a Cesar Beccaria) que “Las leyes que prohíben el uso de armas son de la misma naturaleza: desarman a quienes no están inclinados a cometer crímenes […] Leyes de ese tipo hacen las cosas más difíciles para los asaltados y más fáciles para los asaltantes, sirven para estimular el homicidio en lugar de prevenirlo ya que un hombre desarmado puede ser asaltado con más seguridad por el asaltante”.

Lo anterior establece claramente las consecuencias de la prohibición de las armas. Prohibición que resulta en la violación del derecho individual a la legítima defensa, el principio que le garantiza a cada individuo la facultad de defenderse ante una vulneración a sus derechos por parte de un particular, un grupo o el mismísimo gobierno, y de utilizar los medios necesarios para hacerlo, es decir, las armas, si es necesario.

El día del ataque escribí: “no culpen a las armas, estas no piensan ni actúan por sí solas. Culpen a los partidarios de ideologías religiosas irracionales y de odio, que toman las armas y asesinan individuos” y es que el problema radica en los sujetos peligrosos que utilizan las armas, no en las armas en sí mismas.

Además, es absurdo pretender que un asesino será respetuoso de la ley y en un lugar “libre de armas” se abstendrá de disparar. Por el contrario, un grupo de víctimas desarmadas es la presa ideal para un criminal o para un gobernante que quiere eliminar todo tipo de limitaciones físicas para poder abusar del poder del que dispone. La misma evidencia empírica demuestra que esta afirmación es cierta, tan solo pregúntese, ¿que tienen en común París, Orlando y Bruselas? y ¿qué tenían en común la China de Mao, la Rusia de Stalin, la Italia de Mussolini y la Cuba de Castro? Exactamente, legislación que prohibía o restringe al mínimo la portación y tenencia de armas.

En el Jefferson’s Commonplace Book, un libro que recopila escritos diversos del padre fundador de los Estados Unidos Thomas Jefferson, este cita otra vez a Beccaria y continúa diciendo que “la prohibición de contar con armas es lo mismo que prohibir el uso del fuego porque quema o el agua porque ahoga”. De esto de esto me acordé cuando leí que en los Estados Unidos las muertes por accidentes de tránsito son casi iguales a las muertes ocasionadas por arma de fuego. ¿Entonces, por qué no prohibir también los automóviles, o los aviones, recordando que dos de estos se utilizaron para acabar con la vida de cientos de personas aquel nueve de septiembre? Al final, todo se reduce a lo mismo, quien quiere acabar con la vida de personas encontrará los medios para hacerlo. Por ello, la importancia aquí está en la responsabilidad individual en lo que al manejo de armas se refiere. Las únicas personas a las que no debe permitirse poseer, portar o comprar un arma es a aquellas con antecedentes penales relacionados a la perpetración de crímenes con armas y a quienes padezcan de un trastorno psicológico científicamente comprobado.

El argumento anterior es el que vale con respecto al porqué de la negativa ante la prohibición de armas. Sin embargo, es válido mencionar que en los Estados Unidos, a pesar de que existen 22,000 leyes que regulan las armas, asesinatos y masacres se siguen cometiendo. Si quieres conocer más de los mitos al rededor de los cuales giran los argumentos de quienes abogan por la prohibición así como las consecuencias de aplicar tales argumentos en la práctica, te recomiendo visitar los siguientes enlaces:

  1. Gun Facts
  2. Costs and Consequences of Gun Control
  3. Líes and statistics about Gun Control

Retirarle las armas a los ciudadanos que respetan la ley presupone que las armas son las culpables de los crímenes violentos y desvía la responsabilidad de los individuos a los objetos. Lo dije con anterioridad y merece ser repetido: las pistolas no matan personas, las personas sí.

Aparte es una cosa y aparte es otra

El presente artículo fue publicado el 5 de junio de 2016 en República.GT

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“En Guatemala, como en la mayor parte de países Latinoamericanos, vivimos bajo un sistema cleptocrático, un sistema en el cual, aquellos que detentan el poder (y los que mantienen estrechas relaciones con ellos), no son nada más que una asociación institucionalizada de ladrones”.

Lo anterior lo escribí  el 27 de abril del 2015, eran días turbulentos, recién nos enterábamos de lo que en aquel entonces era posiblemente el mayor escándalo de corrupción conocido en Guatemala, se trataba del caso La Línea. La indignación y el hartazgo “rebalsaron el vaso” de los mandantes y las manifestaciones no se hicieron esperar. En ese momento, muy pocos imaginaron que La Línea era solo el inicio del crescendo de un deprimente Requiem. Escándalo tras escándalo fue siendo revelado por el Ministerio Público en colaboración con la CICIG y la ola de ese tsunami pronosticado por la Fiscal T. Aldana, reventó el jueves recién pasado (y aún ha de haber otras olas gigantes en proceso de formación).

El sistema guatemalteco es una dictadura perfecta en la que el saqueo tiene un revestimiento de democracia y legitimidad pues como bien dice un personaje del film mexicano -La dictadura perfecta- “los gobernadores en México (Guatemala), además de comportarse como virreyes han estado desde siempre coludidos con el crimen organizado”.

Y ¿qué mejor que el caso de la #CooptaciónEstadoGT para confirmar lo anterior? Un caso en el que, los políticos y asociados del Partido Patriota encontraron una ingeniosa manera de crear una estructura de lavado de dinero, en colaboración con algunos empreSAURIOS (nótese la mayúscula), que utilizaron para financiar su campaña, para luego convertirla en su centro de operaciones clandestinas cuando ya se encontraban en el gobierno.

El caso está muy bien explicado en esta publicación  y de que indigna, indigna. Pero hay varias consideraciones que cada uno de nosotros debería tomar en cuenta antes de emitir un juicio al respecto.

En primer lugar, es importante que no nos dejemos llevar por las publicaciones mal intencionadas de algunos medios de comunicación y organizaciones socialistas que le adjudican al sector empresarial como un todo la responsabilidad por este escándalo de corrupción. Así como hay “empreSAURIOS” y grandes compañías que se aliaron con el poder político para obtener estratosféricas rentas que debido a su improductividad jamás hubieran podido poseer legítimamente, hay muchísimos empreSARIOS y grandes compañías cuyo dinero ha sido el producto legítimo de su esfuerzo y que en su proceso de producción han enriquecido a muchos más.

Por otro lado, el tema del financiamiento público de los partidos políticos. Subyace en el discurso de Velásquez su apoyo a una reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos que incluya el pago de campañas políticas con dinero de los tributarios guatemaltecos. Esto no solo es inmoral sino además, lejos de ser la panacea para todos los males del sistema electoral, los incrementará. ¿Por qué? Porque dentro de la diversidad de individuos que habitan nuestro país existen buscadores de rentas, que dada su tendencia al parasitismo, no dudarían dos veces en crear un partido político para obtener ingresos. Asimismo, recibir fondos del erario público para financiar la campaña electoral no asegura en ninguna manera que los partidos políticos dejarían de recibir dinero de mercantilistas y similares que buscan obtener privilegios.

Por el contrario, si se transparenta el financiamiento de lo partidos políticos, se generan varias externalidades positivas. En primer lugar, si se le da al Tribunal Supremo Electoral la facultad de exigir el reporte de todos los nombres de los financistas, ingresos y gastos en publicidad, la fiscalización sería mucho más sencilla y además, permitiría a los ciudadanos estar conscientes de quienes fueron los patrocinadores de la campaña, en caso se empiece a notar la concesión de privilegios a ellos. La segunda externalidad positiva es que no se fuerza a los individuos a financiar a los partidos que no quieren financiar pues bajo un esquema de financiamiento público, si existe algún insensato que promueve la expropiación de las tierras -por ejemplo- y no hay nadie que lo desea financiar, de igual forma este ha de recibir dinero de los tributarios para hacer su propaganda, eliminando toda competencia para que voluntariamente los individuos donen el dinero para esa causa.

Otro de los puntos en los que los estatistas ya han empezado a insistir es en la eliminación del debido proceso judicial para que entidades como la Superintendencia de Administración Tributaria y el Ministerio Público no tengan impedimentos que bloqueen la investigación en casos de evasión fiscal, lavado de dinero o corrupción. En primer lugar es absurda la propuesta pues a través de un debido proceso es como el Ministerio Público ha podido obtener toda la información bancaria de los involucrados en estos “tsunamis”. Este debido proceso funge como freno ante la voracidad de cualquier funcionario público que pretenda implementar medidas de terrorismo fiscal. Pregunto, ¿a quién le gustaría que superintendentes como Rudy Baldemar Villeda o Elder Fuentes, pudieran tener acceso irrestricto a su información financiera?

Por último solo recalcaré la importancia de que no nos olvidemos de la presunción de inocencia. Por el momento desconocemos muchas de las pruebas contundentes que el Ministerio Público deberá presentar para demostrar la culpabilidad de los imputados. El hartazgo generalizado no nos debe llevar a convertir estos procesos en meras cacerías de brujas y linchamientos en los que sin importar las pruebas pretendamos que todos los capturados vayan a prisión. Pasa en muchas ocasiones  que individuos que son capturados son dejados en libertad por falta de pruebas y dentro de los involucrados en el caso de #CooptaciónEstadoGT, es probable que haya individuos inocentes acusados por error.

“Guatemala ha sido un laboratorio de respeto. Sus ratas serán siempre las mejores”, escribió el autor Maurice Echeverría. Si queremos que las ratas guatemaltecas no solo dejen de ser las mejores sino que también desaparezcan lo que hemos de buscar es establecer un Estado de Derecho en el que impere la ley y no los hombres, bajo el cual el poder arbitrario de los políticos de poder conceder privilegios quede totalmente eliminado.

Los malvados empresarios

El presente artículo fue publicado el 14 de mayo de 2016 en República.GT

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“¡Es momento de que los malvados empresarios devuelvan algo de lo que le han quitado a la sociedad!”

¿Que devuelvan exactamente qué?

 

“¡Que devuelvan una parte de toda la riqueza que han acaparado!”

¿Así que consideras que la riqueza que ellos poseen es un regalo que tu como parte de la sociedad les has dado? ¿No te das cuenta de que la riqueza del buen empresario, del empresario que no se alía con el poder político para obtener rentas, es una recompensa que él ha ganado de la manera más justa y moral posible?

 

“¿Cómo puedes decir eso? ¡Eres un defensor de los cerdos capitalistas!”

¿Qué no ves que cada centavo que ese empresario capitalista al que le compraste tu teléfono móvil no es producto de un regalo que tu le hiciste, sino del intercambio que ambos voluntariamente hicieron cuando tu valoraste más el celular que los Quetzales que le entregaste por él, de la misma forma en que él valoraba más los Quetzales que tu le diste que el celular que él te entregó a cambio? ¿No te das cuenta de que él no debe devolverte nada porque él no te quitó absolutamente nada?

 

Pero, pero, es que, hay miles de personas que viven en la lipidia mientras hay quienes llevan una vida de burgueses.”

¿Cómo hago para que entiendas que él puede vivir como vive gracias a que utilizó sus ventajas comparativas, las capacidades que él tenía y que otros no, para idear con su mente un objeto que ayudaba a las personas a comunicarse más fácilmente? ¿No te das cuenta de que el proceso económico no es un juego que suma cero? ¿No ves que en la medida en que el enriqueció a todos los que hoy tienen un celular fue la medida con la que él se enriqueció?

 

“¡Pero es que él no inventó el celular porque quisiera ayudar, era un pinche egoísta que solo quería encontrar una forma para saquear y así lo hizo!”

¿No has leído “La Riqueza de las Naciones”, el ensayo en el que Adam Smith enseña que no es por la benevolencia del carnicero, del cervecero y del panadero que podemos contar con nuestra cena, sino por su propio interés? ¿No te das cuenta que ese mismo interés propio que lo motivó a él a producir el celular, fue el que te motivó a ti a comprarlo? ¿O acaso tu hubieses estado anuente a entregarle al empresario de forma desinteresada los Quetzales que ese celular costaba sin que te lo entregaran? ¿O lo compraste solo porque te interesaba ampliar el tamaño de su cuenta bancaria?

 

“¡No es justo que el burgués obtenga grandes beneficios en su empresa mientras explota a sus trabajadores cuando no les paga la cantidad proporcional al trabajo necesario para producir las mercancías que la empresa comercializa!”

¿No te has dado cuenta de que no es el trabajo de los empleados lo que da valor a las mercancías sino su utilidad y escasez? ¿Puedes entender que tu celular no tiene valor como un atributo inherente a él sino que tiene valor por el uso que tu le das? ¿No estas consciente de que la multitud de individuos en la sociedad es la que adjudica un valor a los productos? En esta época los celulares son valorados por la sociedad, pero en el momento en que dejen de serlo porque se invente un producto mejor, será inútil el tiempo invertido en fabricarlos pues su valor será nulo. Es por la oferta y la demanda que una mercancía vale en el mercado.

 

“¡Eres un insensible defensor de la oligarquía! Tú no entiendes que el capitalista solo le paga al trabajador lo suficiente para que pueda seguir subsistiendo. El valor que el empleado genera, esa plusvalía, se la queda el capitalista. Es esa la base de su enriquecimiento. La acumulación de capital es producto de lo que no se le pagó al obrero, por lo que la inversión que el capitalista realiza en mejores técnicas y máquinas para generar más utilidadeses es a costa de  mantener a los trabajadores en la pobreza ?”

Ya te expliqué que el trabajo no es lo único que le da valor a las mercancías. Pero, ¿cómo va a ser posible que no te des cuenta de que la acumulación de capital no produce mayor miseria a los trabajadores, sino más altos niveles de vida y menos esfuerzo en el trabajo? ¡Tan solo mira a tu al rededor, hoy hasta el más pobre vive mejor que antes gracias a la labor productiva de los empresarios que han acumulado capital, se han arriesgado y lo han invertido! ¡El nivel de vida que tienes hoy es producto de la mente de los miles de empresarios a los que les reclamas y les pides que te devuelvan algo!

 

“¡Eres un mentiroso! ¡Las máquinas solo producen desempleo! ¡La innovación tecnológica es un medio capitalista para desechar al obrero y terminarlo de oprimir, condenándolo a vivir sometido a los azares del destino y la pobreza!”

Me aventuraría a decir que jamás en tu vida has emprendido algo, pero este no es el caso, continúa cuestionándote. ¿No te das cuenta de que la innovación tecnológica es una virtud más producto de la mente de esos “malvados capitalistas”? ¿No ves que estos hombres que idean una manera de reordenar los elementos de la realidad contribuyen a mejorar el nivel de vida de todos aquellos que no lo hacen porque no quieren o porque no tienen la capacidad de hacerlo? ¿Por qué digo lo anterior? Porque cuando el empresario descubre una nueva tecnología que puede suplantar el trabajo que realizan los hombres, no solo crea un nuevo valor sino permite crear más valor a quienes se dedicaban a hacer ese trabajo.  Los empleados podrán buscar nuevos trabajos en los que satisfagan necesidades más urgentes del mercado y eso permitirá que el circulo virtuoso de la innovación y  del  uso del conocimiento se mantenga para que la creación de valor nunca se detenga.

 

“Pero, pero….”

Hasta aquí llegaré. Solo te dejo con unas preguntas que el Juez Ricardo Rojas alguna vez planteó, tal vez así te cuestionas más. «En todas partes aparece gente exaltando el valor del trabajador, que produce mucho más de lo que le pagan, y que esa diferencia se la queda el malvado empresario. Si el mundo pareciera estar de acuerdo con esto desde hace un siglo: ¿Por qué entonces los trabajadores simplemente no se organizan para trabajar por su cuenta y eliminan al empresario, así obtienen todo el valor de su trabajo? ¿No sabrían por dónde canalizar su trabajo? ¿No tienen capital para invertir en la producción? ¿No saben cómo comercializar el producto de su trabajo?¿No están dispuestos a correr los riesgos del negocio?».

 

Para entender mejor que los empresarios no te deben nada ni a ti ni a nadie, te recomiendo leer La Rebelión de Atlas escrita por Ayn Rand para que comprendas mejor que es lo que sucede cuando te empecinas en detener a los motores del mundo y estos, en efecto, se detienen y entran en huelga. También deberías leer sobre los retos que representa emprender, Israel Kirzner lo hace muy bien en The Meaning of Market Process. Si no tienes mucho tiempo, este excelente artículo de Jorge Jacobs puede ayudarte a terminar de aclarar tus ideas.

CEUG no me representa

“Hay dos lados en todo asunto: un lado es correcto y el otro incorrecto, pero el término medio es siempre malvado. En cualquier concesión entre el bien y el mal, es sólo el mal el que puede beneficiarse”.

-Ayn Rand-

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La Coordinadora Estudiantil Universitaria de Guatemala se creó bajo un velo de romanticismo y de aspiraciones bien intencionadas en un momento crucial en la historia de Guatemala. Estudiantes de distintas casas de estudio con ideas absolutamente contrastantes se unieron en aquella época para marchar unidos contra el corrupto y perverso gobierno de Perez-Baldetti.

Después de la renuncia del entonces binomio presidencial,  la organización que coordinó las marchas de estudiantes no se disolvió y ese fue el origen del problema. De la misma manera en la que hoy JusticiaYa se presenta como la portavoz del “pueblo guatemalteco”, la CEUG ha tomado la bandera “del estudiantado guatemalteco”,  presentándose como la plataforma que pretende ser la que “promueva la acción social y política informada, consciente y responsable de todas y todos las estudiantes universitarios guatemaltecos”.

La CEUG en un inicio la integraron organizaciones de estudiantes de cada universidad como lo son Landivarianos, Acción UVG, USAC es Pueblo y Movimiento Marro. El meollo del asunto está en que estas agrupaciones estudiantiles, aunque en sus redes sociales indican que son independientes a las instituciones en las que fueron creadas, realmente no son tan independientes en el sentido de que para darse legitimidad, tomaron irresponsablemente el nombre (o una parte del nombre) de esas mismas instituciones, para que al salir a la esfera pública, automáticamente se les asociara con todo el cuerpo estudiantil de la universidad en la que surgieron.

Algunos se preguntarán, ¿y eso por qué es un problema? Sucede que la muy abierta y plural CEUG ha tomado una agenda alineada con agrupaciones socialistas. ¿Que eso no es cierto? pues la prueba más reciente está en que la Coordinadora apoyó la marcha por el agua liderada por grupos de presión como la Asamblea Social y Popular de Guatemala (ASP) y el Comité de Unidad Campesina (CUC), dos agrupaciones cuya agenda ha girado alrededor de la perpetuación de un sistema  de incentivos perversos que fomenta el  irrespeto a los derechos individuales de todos.

Esto es un verdadero problema pues tanto CEUG como las organizaciones que la integran se han arrogado la representación de todos los estudiantes, incluso la de  aquellos que  como yo, no compartimos en lo más mínimo sus principios y consideramos que sus acciones no son las adecuadas para la construcción de un verdadero Estado de Derecho.

En organizaciones como CEUG el individuo es real sólo como parte del grupo, y tiene valor sólo en la medida en que le sirve al grupo. Por el contrario, las organizaciones de las que cada uno voluntariamente ha decidido ser parte nos representan únicamente por virtud de que hemos tomado la decisión de unirnos a ellas.

Como universitario, la CEUG no me representa, ni a mí ni a cientos de estudiantes guatemaltecos y mi molestia no es porque no lo haga sino porque sus miembros hacen como si sí lo hicieran.

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El presente artículo fue publicado como una colaboración el 25 de abril de 2016 en el blog de Lucidez Heterogénea.