En una galaxia muy, muy lejana…

El presente artículo fue publicado el 5 de noviembre de 2015 en diario elPeriódico.

Star-Wars-Propaganda-Poster-RebellionSolo once días faltan para que se estrene el séptimo episodio de la saga de Star Wars. Una serie de películas que ha roto (y seguirá rompiendo) records financieros, que ha unido (y seguirá uniendo) a generaciones desde el estreno de la primera producción hace 38 años y que nos ha dejado (y espero que nos siga dejando) una gran lección en lo que se refiere a la defensa de una sociedad de personas libres.

Star Wars es la historia de una República en la que los caballeros Jedi son los defensores del orden y la paz. Son paladines de la defensa de los derechos individuales que velan por la “no agresión” y hacen uso de la fuerza únicamente en defensa propia y para proteger a los individuos cuando sus derechos están siendo irrespetados.

Sin embargo, en la República, también hay quienes ocupan cargos de poder público que desean utilizarlo para sus mezquinos intereses. Son miembros de la Orden Sith, una agrupación cuyo objetivo es la destrucción de la República para crear el Imperio Intergaláctico: un Estado con poderes ilimitados en donde la propiedad, vida y libertad de los habitantes de la galaxia quedarían a discreción de burócratas y militares.

Orquestada por los Sith, la Federación del Comercio -un ente de burócratas y mercantilistas- impone aranceles y bloquea las rutas de transporte entre planetas. Como el comercio representa la espina dorsal de toda república, debilitarlo es primordial para que los Sith alcancen su objetivo, pues sin intercambio libre o cooperación voluntaria no puede haber generación de riqueza y se imposibilita la prosperidad.

Con la institucionalidad al borde del colapso, los Sith inician el movimiento separatista para establecer el Imperio. Con la supuesta y aparentemente inocente intención de defender la República, el Senado vota a favor de la propuesta del Canciller de la República -un miembro infiltrado de la Orden Sith- de crear un gigantesco ejército armado y de conferirse a si mismo el poder ilimitado sobre este. Así, es como el Imperio establece sus bases sobre el poder discrecional en el que prevalece no la ley sino el capricho del hombre.

Tras una serie de guerras, la República cae y los caballeros Jedi empiezan a ser aniquilados ya que no es conveniente para el Imperio que existan defensores de la paz.

Los caballeros Jedi que aún siguen con vida promueven la creación de la Alianza para Restaurar la República, una alianza rebelde conformada por defensores de la libertad, representates de la moralidad de la desobediencia civil en la que los ciudadanos motivados por su propio interés, arriesgan todo por derrotar al Imperio desde adentro y reinstaurar la República.

Alegóricamente, podemos estar en uno de los dos lados para dar la batalla de las ideas: el de las Fuerzas Armadas Imperiales o el de la Alianza Rebelde.  Yo estoy del lado de la Alianza Rebelde y tu ¿de que lado estás?

 

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4 comentarios en “En una galaxia muy, muy lejana…

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